Cerdo ibérico de bellota en la dehesa
Dónde se cría el cerdo ibérico

En Berman os contamos todo sobre dónde se cría el cerdo ibérico y cuales son las cualidades de este paraíso.

El cerdo ibérico es una de las variedades porcinas presentes en el planeta. La jugosidad, textura y sabor de su carne, hacen de la raza ibérica una de las más apreciadas gastronómicamente.

Esta hunde sus orígenes en la península ibérica, de donde es autóctono. Presenta diferencias sustanciales con otras variedades porcinas en cuanto a genética y morfología. Pero, sin duda, los aspectos más relevantes que le otorgan sus propiedades, tan características en productos derivados, son la crianza y alimentación de los animales.

Estas, difieren sustancialmente de las aplicadas en otras variedades. La crianza del cerdo ibérico tiene lugar en uno de los ecosistemas más característicos de nuestro país: la dehesa. En este hábitat tan singular, los cerdos ibéricos crecen saludablemente. Allí, encuentran una alimentación rica y variada, que les aporta los nutrientes y energía necesarios para su desarrollo.

Una crianza esencialmente natural que, como resultado, ofrece unos productos ibéricos que son garantía de calidad y sabor, muy difíciles de igualar por otros modelos de crianza.

¿Cómo es la dehesa?

La crianza del cerdo ibérico se desarrolla en la dehesa. Este ecosistema, singular y típico de nuestra península, lo conforman bosques de encinas y alcornoques, fundamentalmente. También integra pastizales, arbustos, y otros árboles.

La dehesa es un ecosistema fuente de una gran biodiversidad. Cientos de animales y especies vegetales encuentran aquí alimento y refugio.

Durante siglos, el cerdo ibérico ha sido criado en las dehesas. Este medio natural, le ofrece una alimentación diversa y rica en nutrientes. En la dehesa, el cerdo ibérico puede completar su dieta con los recursos naturales que encuentra en ella: raíces, pasto, hierbas y plantas silvestres y, por supuesto, bellotas.

Durante la época de montanera, las bellotas constituyen un alimento esencial en la dieta de estos animales. Su contenido en ácido oleico, y su aporte de energía y grasa, son especialmente importantes para que el animal engorde. Además, el cerdo ibérico obtiene fibra y otros nutrientes de las plantas silvestres que pueblan la dehesa, ya sean dientes de león, tomillo, jaras, etc.

Por tanto, la dehesa juega un papel de suma relevancia en la obtención de los productos cárnicos del cerdo ibérico, ya que sus recursos naturales forman parte de su dieta y, por tanto, determinan las propiedades, calidad y sabor de estos productos.

Su distribución en España

La crianza del cerdo ibérico se limita a las provincias del centro oeste y sudoeste peninsular, donde se encuentran, en mayor extensión, las dehesas.

Principalmente, son el sur de Castilla y León (Salamanca), Extremadura y el oeste de Andalucía y Castilla La-Mancha.

En nuestro país, las Denominaciones de Origen existentes para la raza ibérica son cuatro: D.O. Guijuelo, D.O. Los Pedroches, D.O. Jamón de Huelva y D.O. Dehesa de Extremadura.

Cerdo ibérico en la dehesa

Denominación de Origen Guijuelo

Se trata de la primera de las denominaciones catalogadas por la Unión Europea. Abarca tanto jamones como paletas ibéricas curadas, procedentes de cerdos ibéricos puros o fruto de cruces con la raza Duroc-Jersey.

Los cerdos proceden de diversas dehesas de nuestro país, fundamentalmente Castilla y León y Extremadura, así como Andalucía y en menor proporción, CastillaLa Mancha.

Castilla y León aporta una proporción considerable de cerdos ibéricos a esta denominación de origen. La provincia de Salamanca cuenta con numerosas comarcas en cuyas dehesas se alimenta y crece esta variedad. Algunas de ellas son, por ejemplo, las comarcas de La Sierra, Alba de Tormes, Ciudad Rodrigo, o La Fuente de San Esteban.

Extremadura y sus dehesas también concentran buena parte de los cerdos ibéricos de la Denominación de Origen Guijuelo. Las comarcas de Hervás, Plasencia o Jaraíz de la Vera, en Cáceres, o las de Almendralejo u Olivenza, en Badajoz, son sólo una muestra.

Andalucía aporta también numerosos ejemplares de la raza ibérica. Procedentes de las dehesas de la Sierra Norte sevillana, la Campiña Baja cordobesa o las serranías onubenses.

De las dehesas manchegas proceden también los cerdos ibéricos de la D.O. Guijuelo. Concretamente, las provincias de Toledo y Ciudad Real aportan ejemplares de sus dehesas.

Cerdo ibérico de bellota en la dehesa

En Berman creemos que una materia prima de calidad es garantía de un producto excelente.

Ponemos empeño y dedicación en la elaboración de nuestros productos, como el jamón ibérico de bellota. Nuestros embutidos ibéricos son elaborados artesanalmente en nuestras instalaciones. Todos nuestros productos, como la paleta ibérica, siguen un proceso de curación lo más natural posible.

Te invitamos a disfrutar de ellos.

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